Wednesday, June 25, 2008
Del otro lado
Thursday, June 19, 2008
La Perfecta
Saturday, May 10, 2008
Contemporáneas
Wednesday, April 16, 2008
Fuck the recipe
Thursday, March 27, 2008
antes de saber, saber
Friday, March 07, 2008
I'm not indie
Sunday, February 24, 2008
Young Folks
Lo seguí por el pasillo oscuro hacia la cocina ruidosa, y las plantas de mis pies notaron perfectamente la diferencia de temperatura entre la alfombra del primer ambiente y los cerámicos blancos del segundo. La luz, amarilla y tenue primero, blanca después, también hacía que las sensaciones fueran otras. Preferíamos la oscuridad.
_¿Para qué?_ Nos observó por encima de sus anteojos, solo un segundo antes de volver a posar los ojos sobre la pantalla.
_Salimos. _Dijo mi hermano en voz baja y continuó. _Hay una fiesta.
En cuanto a mí, no me animaba a decir nada. El acuerdo tácito establecía que solo intervendría si la cosa se ponía realmente fea.
Pero nada de eso ocurrió. Papá sacó tranquilamente la billetera del bolsillo de la camisa, la abrió y nos dio el dinero. Inclusive se molestó en darnos un billete de cinco pesos a cada uno.
_Pásenla bien, no vuelvan tarde. _Dijo en tono monocorde, sin mirarnos.
No importaba. Ya teníamos plata, llaves, zapatos, cigarrillos. Bajamos la escalera, mi hermano salteándose escalones, yo tratando de parecer una señorita.
_Compartamos el taxi. _Propuso cuando traspusimos la puerta de calle.
Subimos al primero que pasó y él dijo una dirección con la seguridad que lo caracterizaba.
_Balcarce y San Martín. _Entonces me miró y en voz baja me preguntó a dónde me dejaba.
_Creo que voy al mismo lugar. _Contesté y los dos nos sorprendimos extrañamente, para mal y para bien.
Teníamos que recorrer muchas cuadras, no menos de treinta.
_¿Quién te invitó?_Preguntó
_Compañeros de la facultad. ¿A vos?
_Una amiga.
No entendía en ese momento por qué me habían invitado. De hecho, nunca lo entendí. Esas personas a las que yo saludaba desde lejos de pronto sabían mi nombre y querían que fuera a su fiesta. A mí me parecía raro. Raro y genial. Raro pero genial.
Ambos miramos en dirección al lugar, y por la cara que tenía mi hermano me di cuenta de que él tampoco había estado allí antes. Pagó y esperó el vuelto. La mano le temblaba y se la agarré, sosteniendo las monedas y el billete. Supe entonces que adentro nos esperaba algo fundamental.
_¿Qué te pasa?_Me atreví a preguntar finalmente sin soltarle la mano. Tras el portón sonaba fuerte algo que probablemente era Iggy Pop. Sus ojos estaban vidriosos bajo la lucecita amarillenta que el taxista apagaba en ese momento.
_Lo mismo que a vos. _Contestó.
Entonces nos bajamos, respiramos profundo y nos fuimos a disfrutar.
Sunday, January 27, 2008
(Poco) Profesional
(Más ficción que realidad. Pero crea lo que quiera)
En el proceso, yo aprovecho para mirarle los 30 centímetros de abdomen que se le ven por unos instantes. Pedro huele a un segundo de Axe en cada axila y a cigarrillo, aunque sean las ocho y cuarto de la mañana. Debe fumar en la puerta, justo antes de entrar.
Lee rápido y en silencio. Nunca anota nada ni subraya un párrafo. Nunca tiene lapiz ni lapicera, y entre las tapas llenas de direcciones de hotmail de su maltrecha carpeta, bailan sueltas unas cuantas hojas número 3 de diferentes marcas.
Estudia los temas sin mucho respeto, como yo creo que hay que estudiarlos. Cuando le pregunto, en pocos minutos ya se sabe la revolución francesa, sus etapas, su importancia. Sabe que la Santa Alianza surge del Congreso de Viena y que es un organismo conservador que quería restaurar el absolutismo. Pero en seguida aclara que la sociedad había cambiado y no iba a volver a aceptar a los reyes.
Thursday, January 17, 2008
Enfrentarse al monstruo
Sunday, December 09, 2007
Liquidez
El cuarto es grande. Frente a la cama, una enorme estantería repleta de discos, de vinilo y de los otros. A su izquierda, una ventana-puerta que da a un patio con plantas deja entrar demasiada luz y hace que todo se vea más cercano a cómo es realmente. A su derecha, él duerme desnudo, dándole la espalda.
Quiero agua.
Todavía inmóvil en la otra punta de la cama, trata de pensar en algo que no sea la sed y el dolor de cabeza. Trata de recordar cómo habían sido los acontecimientos.
A ver... acontecimientos... primero la calle principal con las fotos que se iban sacando, aprovechando que todavía eran adolescentes. Hermosa y maquillada haciéndole fuck you a la cámara. Las amigas. En el drugstore, los chicos, un mensaje de texto, otro, un vino, otro mensaje. Problemas con el cambio y para encontrar la casa. Al fin, la fiesta y nada del otro mundo. El perro molesta a los recién llegados. El enorme gato blanco se sube a un árbol y allí se quedará hasta que se vaya la gente.
Tuesday, November 20, 2007
Alto rendimiento
Trata de no mirar a nadie, ni a Asami Nariki, la estrella japonesa, ni a la preciosa y dorada Inés Durell. Sabe que no debe hacerlo, que una simple ojeada a las demás la volvería mediocre. Y Silvina nunca fue así. Además de ser tremendamente obstinada, trabajadora incansable y clara en sus objetivos, la naturaleza le dio una estructura pequeña, hombros cuadrados, pechos escasos, piernas larguísimas y un par de arqueados pies, a esta altura ya perfectamente deformados.
A los seis hizo sus primeros pliés, dos años después ya bailaba en puntas y a los doce obtenía su primer solo en la muestra final: Cascanueces. La academia donde se había formado era importante y cara, y Silvina siempre fue muy consciente del esfuerzo que sus padres hacían para que continuara yendo año tras año, inclusive permitiéndole dejar el colegio en el que perdía un tiempo precioso.
Ya a sus dieciocho, empezaba el momento de la verdad: cuerpos de baile en serio, contratos en serio, teatros en serio. Ya conocía la rutina. Levantarse a las cinco, peinarse, salir, comer una manzana en el camino. Llegar a las siete y bailar hasta las doce en la Academia. Comer algo en el centro y a las tres entrar a los cursos especiales, hasta las ocho. Volver a casa, bañarse y entrar a internet a buscar. Anotar todo, direcciones, horarios, fechas, cupos. El Ballet Estable del Teatro Cervantes incorpora a tres bailarinas. No decirle a nadie, nunca, porque cuanto más hables más gente va y es más difícil. De todos modos, se terminaban encontrando cada vez. Una carrera contra el tiempo, contra el espacio, contra los ligamentos, contra el cansancio. Dormir.
Silvina sabe que hay otro mundo, pero ignora casi todo de él. No sabe exactamente cómo funcionan las facultades, qué ropa está de moda, qué música se escucha en la radio, a qué lugares se sale un fin de semana o de qué hablan las chicas de su edad. Las pocas amigas que tiene son solo variaciones de ella misma, idénticas preocupaciones, idéntico destino, idéntico cuerpo. Los varones no existen, son esos chicos de leotardos blancos que dan saltos y se van juntos después de los cursos. Apenas se acercan a ellas. Sabe, por sus primas, que las mujeres jóvenes tienen novio, ven mucha televisión y se acuestan tarde varias veces por semana. De hecho, ella misma se durmió a las cinco de la mañana el día anterior: la lluvia golpeando en el techo y la audición de hoy no la dejaron conciliar el sueño antes. Silvina no está totalmente segura de que bailar sea lo que la haga sentir mejor, pero sabe que es buena en ello y que no es buena en casi ninguna otra cosa.
No se detiene a pensar, no quiere hacerlo. Pero a veces le gustaría tener un día entero para pasar en el parque bajo el sol, comiendo frutas, comiendo chocolate, comiendo mucho, enfermándose de tanto comer.
En el salón se siente la humedad y ya son las once del sábado. El piso de madera del escenario emite sonidos graves, sordos, bajo la presión de las puntas. Toc, toc, toc. Cuando empiece la música no se van a escuchar. Ya les sacaron los números del pecho: solo quedan diez y a partir de ahora las llamarán por los apellidos. Todas harán ejercicios de barra y en el suelo, y cada una tendrá al final tres minutos para bailar sola.
Todo pasa muy rápido, la barra, el suelo, Asami, Inés y las otras. Le toca bailar y lo hace perfectamente, cada movimiento se ejecuta solo, todos los músculos, todos los dientes, toda la energía, todos los pensamientos puestos en sus tres minutos. También pasan rápido. La una, pero nadie quiere comer.
Los jueces son cinco, pero las aspirantes solo miran a José Kleifer, el coreógrafo y director del ballet, que no se mueve de su lugar en la tercera fila. Las diez son llamadas nuevamente al escenario. Ahora nos va a decir que todas lo hicimos bien y que la decisión fue difícil pero que solo pueden elegir a tres, piensa Silvina erróneamente.
_Nariki, Durell, Damia. _Dice Kleifer de una sola vez, casi sin levantar la vista.
_A las demás muchas gracias, pueden irse. _Agrega la señora que se sentaba a su lado.
Friday, November 09, 2007
Salida familiar
Media hora antes, el señor y yo habíamos tenido una brevísima discusión. "Señor, los chicos no se pueden quedar solos", "¿pero esto no es una guardería?", "no señor, es un espacio de recreación", "pero voy y vengo", "no la puede dejar, señor", "¿y vos para que estás entonces?", para nada, pienso, y miro para otro lado.
Tuesday, October 16, 2007
señoras de su casa
La señora M. llega al establecimiento y saluda a todos, incluyendo al portero, que a esa hora está generalmente baldeando la ancha vereda. "Buen día don José", dice bien fuerte. No es cuestión. La señora M. no se cree demasiado buena como para no saludar al portero. Terminada su rutina de dos horas de ejercicios, que realiza estoicamente mirándose siempre en el espejo, se va sin ducharse. Le dan asco los baños del gimnasio. No es que el gimnasio en sí sea sucio, o tenga algo que sugiera que no es del todo higiénico, al contrario, es de lo mejor que hay en la ciudad, pero igual, siempre puede haber algún gérmen en el suelo mojado u hongos pegados en las cortinas plásticas de las duchas. De nuevo en el auto, mira su celular, generalmente sin mensajes o con mensajes de la empleada, que no sabe si freir las milanesas o hacerlas al horno. Este tipo de cosas exasperan a la señora M., pues la muchacha ya sabe demasiado bien que en su casa no se comen frituras. Debería decirle que no cocine más, pero entonces tendría que pagarle menos y sería mezquino. Y era claro para la señora M. que tampoco estaría bien pagarle lo mismo y que hiciera una tarea menos. Además, odiaba cocinar.
La señora S. es una mujer feliz. Siempre ha sido inteligente y ha sabido resolver correctamente cada uno de los aspectos de su vida. Y todo le salió de maravilla. La señora S. no se levanta jamás temprano. De hecho, nunca abre los ojos antes de las doce, y cuando lo hace, ya todo en su casa está funcionando como una máquina aceitada. Las camas de las chicas tendidas, las alfombras aspiradas, los espejos relucientes, los baños limpios, los perros alimentados, el lavarropas centrifugando, el garage todavía húmedo, sin tierra ni hojas. En seguida María le llevó a la cama el desayuno. La bandeja de madera tenía de todo: café con leche, jugo, tostadas, mermelada, queso blanco, cigarrillos y encendedor.
Friday, October 12, 2007
10 razones por las que G.G. fue y es la mejor serie
- Las chicas. Son hermosas. Haaaarmosas!
- Los personajes secundarios: son realmente graciosos, incluso aquellos a quienes querés matar.
- Sus referencias a música que nos gusta, casuales y sin excesivas pretensiones. "PJ Harvey is a woman!". Inolvidable. En el último capítulo de la 6ª temporada toca Yo la Tengo.
- La serie ocurre en un lugar invernal, con ambientes que siempre son acogedores.
- Max Medina está re lindo. Jess está re lindo. Logan está re lindo. Bueh, ponele que Luke está lindo también.
- Lorelai, cercana a los cuarenta, se alimenta a papas fritas y tiene ese cuerpo envidiable.
- El look de Rory en las últimas dos temporadas (nos cuesta creer que sea la mejor alumna en Yale, dirija el periódico, tenga amigas, tenga novio, trabaje, se vista bien, sea la mejor persona del mundo y hasta se pinte las uñas de rojo, pero es genial imaginarlo).
- Cada hecho importante viene precedido por muchos pequeños, logrando un ritmo perfecto: ni la lentitud típica de las novelas, ni la ridiculez de The O.C.
- Es una serie perfecta para toda chica común. Esto se comprueba fácilmente cuando Rory enamora a un mujeriego hijo de puta y termina dejándolo por preferir su carrera.
- Es un drama perfectamente logrado, sin necesidad de recurrir a muertes, drogadicciones, conspiraciones, accidentes con caballos ni cambios de sexo.
Monday, October 01, 2007
Como Holly en Tiffany´s
Friday, September 21, 2007
Sick of this
(acá iba a escribir un largo, bien redactado y tristísimo post sobre cómo estoy enferma desde los cinco meses casi sin interrupción, sobre todos los problemas psicológicos que ello me trae y sobre cómo me perdí y me pierdo cosas maravillosas e interesantes. Pero una vez más elegí alivianar la situación. Me voy a la cama. Até mais).
Monday, September 10, 2007
Belleza y Felicidad
La Guerra contra el cliché
Wednesday, August 29, 2007
Romántica
Monday, August 27, 2007
talento natural
Yo, sentada frente a la pc cargando el falso i-pod.
Madre, que había estado ayudándome a armar las valijas, aparece en la sala. Tiene cada una de las dos partes de la cajita de madera con puntitas adentro en una de sus manos. Se me acerca y con una sonrisa me dice:
_Una curiosidad hijita, ¿qué es esto?
Giro la cabeza y, sin la más mínima expresión ni respuesta preparada alguna, contesto:
_Una moledora de pimienta.
_Aaaaaaah.