Entre los clichés de autoayuda más en boga desde hace muchos años, hay dos que son particularmente clichés y particularmente absurdos:
a) uno tiene que serunomismo. Ok??? Se vos misma, te dice tu mamá, tus amigas, las viejas new age y los profesores de teatro. Se vos misma y todo va a salir perfecto.
Ahora bien, alguien puede explicarme que demonios ES ser uno mismo??? Bue, el tema es largo, complejo y no tengo ganas, asique pasemos al cliché numero dos:
b). uno tiene que aceptaralasotraspersonascomorealmenteson. Aquí nos encontramos básicamente con dos problemas. ¿como son realmente las otras personas? Y en segundo lugar, ¿por que deberiamos aceptarlas como son?
Sobre todo porque esto es muy pero muy difícil. Es ridículo pretender que uno no tenga ninguna influencia en los demás, que las personas sean ya desde un principio de una determinada manera y no se afecten de ningún modo unas a otras.
Es cierto, hoy soy fanática de Belle & Sebastian, pero el primer disco alguien me lo dio, alguien me dijo "esto está bueno" , lo acepté y a partir de allí, con otras influencias, fui buscando tambien otras cosas que me gusten.
No se puede pretender cambiar a las personas, de acuerdo. Pero todo es una constante transformación y es absurdo pensar que no cambiamos.
Una cosa si es cierta: creo firmemente que el número de personas con las que uno se siente verdaderamente bien y quiere estar a lo largo de su vida es muy pero muy limitado. En todos los otros casos, se dan las siguientes situaciones:
El jueves pasado me llama una amiga con un problema muy serio: al día siguiente cumplía un mes con su novio y no sabe que regalarle. El sujeto es un buen chico, respetuoso, 22 años, estudiante de derecho, católico, deportista, familia de abolengo, auto lindo (prestado por el padre), casa en el cerro, etc.
Conociendo estas características esenciales, tiro un par de opciones: una camisa ("no se el talle"), un cinto ("tiene millones") un perfume ("demasiado caro"). Al final me dice, "bueno, no se, me voy al centro y ya se me ocurrirá algo".
A la tarde la llamo. Luego de mucho caminar y pensar, le había comprado Rayuela.
¿Pero ese chico lee??? Pregunto yo.
"No mucho, bueno, por algo tiene que empezar".
Ves? Le digo. Ya entraste en la etapa en la que te estoy conociendo, no me convence como sos e intento cambiarte.
Ella solo se ríe. Sabe que tengo algo de razón.